Comenzé el camino de las estrellas, el 15 de sep. del 2010...año Santo Xacobeo, en Ponferrada León, resumiré mi experiencia...que fué mi SATORI, solo puedo decirles: menos compostela y más camino......
Cada tarde, que llegas extenuada, no te dan ya las piernas, te duelen todos los huesitos y buaá, que hago yo aquí? hasta aquí llego! no puedo más! te duchas te masajeas los piés, las rodillas, comes (riquísimo) compartes un poco, sacas el sleeping, hecha polvo...amanece, oscuro todavía, zombi total, sales al camino y... ¡Milagro! estás llena de energía, de gratitud, solo deseas beberte el camino, olerlo, saborearlo... El espíritu a tope de belleza! avanzando entre ríos, tupidos bosques de avellanos, nogales, eucaliptos, donde todos son duendes, llenos de vida, puedes hablarles...sabes que te escuchan,
temblando aún cada hoja con el rocío del amanecer, avanzas y los pájaros saludan al día.
Ante tanta grandeza...el alma se arrodilla!!!
Todo es un plan divino, que duele de perfecto: constelaciones de estrellas, nacen y mueren...
en el bosque profundo, el ánimus se nutre...y en el fondo del mar, la batalla ancestral por la vida, hasta el infinito...la vida sucede! todo ser se transforma, es el milagro de la creación en cada instante...y la vida, toda vida, es hermosa, por esto creo, tengo fé.
Ahora entre los pinos, el viento silba y trae mensajes, del amor infinito que está dentro y se reconoce, puedes sentir y entender lo que cuenta, con el oído milenario...ése que lo percibe todo...la ermita del ciprés del siglo IX, dentro de un oloroso bosque oscuro atravesado por el río sarria, arropada por un ciprés solitario, de la misma edad...que llega al cielo, ¿quién lo sembraría? le abrazo dulcemente pidiéndo su permiso, para tomar un poco de su milenaria energía...el silencio solo es roto por la caída de innumerables nueces, que ayudo a recoger a un duende aparecido no sé de donde...y me da un regalo, un símbolo celta, para que lo guarde y me protegan sus dioses. Salgo del bosque para encontrarme luego con viñedos, pimientos, coles, todo es alimento para el cuerpo y para el espíritu. Olores que reconocen mis genes, estiercol, mosto, tierra húmeda, preñada de vida, a medida que avanzo y me alejo de la civilización, un amor inmenso necesita salida...y lloro, suavemente, lágrimas de plenitud...de gratitud, aspiro de nuevo, mi alma se llena, junto con mis pulmones y se expande....se expande hasta hacerse una con todo lo que miro percibo...siento. Los miles de años que me observan...
que los observo, me sobrecogen y arropan los castillos templarios, la iglesia del santo grial, encajada en el lugar más innimaginable y remoto de una montaña, en un pueblo totalmente celta.
Me hacen sentir verdades ocultas, incógnitas sin despejar aún...fuerza transparente, arrolladora, que se abre a todos los sentidos y lugares del alma herméticos, secretos. El camino no es un camino de rosas, es un camino de iniciación, duro y mágico, de dónde se aspira a salir, luego del dolor, del largo caminar, purificado, iniciado, por la alquimia reveladora, al ver como se podía morir por el secreto del santo grial, no era la vida para estos templarios, apotoles, pergrinos, lo que importaba. Este es el camino de la vida, con alegría y paz, como los valles, con tristezas, como las llanuras áridas, con tropiezos , caminos solo de piedras, equivocaciones, que hacen que te desvíes del camino por no ver la señal a tiempo, esfuerzos por llegar a tus metas, subiendo duras cuestas y llegar arriba, creer que siempre permanecerás allí, sin pensar que luego viene la bajada, a veces vertiginosa, para luego seguir, fijarnos bien para no perdernos con su retraso respectivo y seguir, porque lo que no se debe en la vida y en el camino...es parar, es el compromiso de vivir, te sales del camino y regresas de nuevo, se retoma el camino de la vida, personal, intransferible...único, te lo vas haciendo día a día, el carpe diem, hay bendiciones que están desde el principio del tiempo para tí, oyes...es tiempo de aceptar las bendiciones con amor, de decidir siempre a favor de la sentencia justa, del amor infinito...mi entrada a Santiago..pasada por agua, fortaleza de piedras milenarias, oscuras y me hablan sus 12 apotóles, en la entrada de la puerta santa, coronada de torres y de cruces hermosas, entre ellas la cruz del temple. colas interminables, para abrazar al apostol, le abrazo y solo me sale de alma una inmensa gratitud...que le comunico en mi abrazo.
A las 12 la misa del peregrino, al entrar mis ojos de nuevo se llenaron de lágrimas, esta vez de felicidad, de sentirme protegida y rodeada de amor. Un arzobispo y un obispo celebraron una emocionante misa, el botafumeiro me impresionó muchisimo, hermoso! luego presenté las credenciales para obtener la Compostela, como es "Año Santo Xacobeo", te dan la Xacobeana y sí, mi camino de Santiago fué mi SATORI, ya nada fué igual...luego continuaré...
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